En esta guía
- Qué es exactamente la potencia contratada
- Cómo se contrata en la tarifa 2.0TD
- Cómo calcular tu potencia paso a paso
- Referencias orientativas por tipo de vivienda
- Cuánto cuesta cada kW de más
- Señales de que tienes demasiada o muy poca potencia
- Consejos para no necesitar más potencia
- Antes de cambiar la potencia
La potencia contratada es el máximo de kilovatios (kW) que puedes usar a la vez en tu vivienda. Se paga con un término fijo en la factura, todos los meses, aunque no consumas ni un kWh. Por eso interesa ajustarla: demasiada potencia es dinero tirado, y muy poca hace saltar el limitador (el “ICP”) cada vez que coinciden varios aparatos.
Qué es exactamente la potencia contratada
No es cuánta electricidad consumes, sino la velocidad máxima a la que puedes consumirla. Si contratas 4,6 kW, puedes tener funcionando a la vez aparatos que sumen hasta 4.600 W. Si intentas superar ese límite, el limitador corta el suministro hasta que lo rearmas.
Lo que consumes durante un mes (energía) se mide en kWh y se factura aparte. Si dudas con las unidades, la guía sobre la diferencia entre kW y kWh lo explica con ejemplos.
Cómo se contrata en la tarifa 2.0TD
La tarifa 2.0TD se aplica a los suministros de hasta 15 kW, que es el caso de casi todas las viviendas. Tiene dos periodos de potencia: punta-llano (de 8 a 24 h en días laborables) y valle (de 0 a 8 h, fines de semana y festivos nacionales). Puedes contratar una potencia distinta en cada uno, y la de valle puede ser menor. Encontrarás los horarios completos en la guía de horas punta, llano y valle.
Cómo calcular tu potencia paso a paso
- Lista los aparatos potentes que usas: horno, placa de cocina, lavadora, secadora, lavavajillas, termo eléctrico, aire acondicionado, calefactores, secador, plancha, cargador de coche eléctrico.
- Anota su potencia (viene en la etiqueta o en el manual) o usa nuestros valores típicos en las fichas de consumo por aparato.
- Decide cuáles pueden coincidir. No hace falta sumar todos: importa lo que realmente usas a la vez, sobre todo por la tarde y por la noche.
- Suma las potencias simultáneas y añade un pequeño margen para la iluminación, la nevera y el resto de la casa.
- Elige el escalón inmediato superior. Las potencias habituales son 2,3, 3,45, 4,6, 5,75, 6,9, 8,05, 9,2, 10,35, 11,5 y 14,49 kW.
Puedes hacerlo con un clic en la calculadora de potencia a contratar, que además calcula cuánto pagas de más o de menos respecto a tu potencia actual.
Referencias orientativas por tipo de vivienda
Estas cifras son una regla práctica, no una norma. Dependen de tus hábitos:
| Situación | Potencia habitual |
|---|---|
| Piso pequeño, cocina de gas, sin aire acondicionado | 2,3 – 3,45 kW |
| Vivienda con cocina eléctrica o inducción y lavadora | 4,6 – 5,75 kW |
| Vivienda con aire acondicionado, inducción y horno | 5,75 – 6,9 kW |
| Casa grande, calefacción eléctrica o cargador de coche eléctrico | 8 – 11,5 kW, o más |
Un cargador doméstico de coche eléctrico de 3,7 kW (16 A monofásico) o 7,4 kW (32 A) puede pedir por sí solo lo que antes era toda la casa. Con coche eléctrico casi siempre hay que revisar la potencia o programar la carga fuera de las horas de mayor demanda. Lo detallamos en cuánto cuesta cargar un coche eléctrico.
Cuánto cuesta cada kW de más
El término de potencia se factura en euros por kW y día. Multiplica ese precio por 365 y por los kW contratados y tendrás el coste anual. Como referencia, subir 1 kW suele suponer del orden de decenas de euros más al año, así que pasar de 6,9 a 4,6 kW puede ahorrar bastante si realmente no lo necesitas. Comprueba el precio exacto en tu factura, porque depende de la comercializadora y de los peajes vigentes.
Señales de que tienes demasiada o muy poca potencia
Demasiada potencia:
- Nunca te salta el limitador, ni cuando usas varios aparatos a la vez.
- Tu potencia es mucho mayor que la suma de lo que usas a la vez.
- Contrataste potencia para un uso que ya no tienes (por ejemplo, calefacción eléctrica que sustituiste).
Muy poca potencia:
- Salta el limitador cuando coinciden horno, placa o secadora.
- Tienes que “turnar” aparatos para que no salte.
- Vas a instalar un cargador de coche o aire acondicionado por conductos.
Consejos para no necesitar más potencia
- Reparte los aparatos en el tiempo: pon la lavadora, el lavavajillas y el termo en horas valle con inicio diferido. Además de aligerar la potencia, es más barato: consulta el horario de la luz.
- Cambia aparatos ineficientes: una secadora de bomba de calor exige mucha menos potencia que una de resistencia.
- Programa el coche eléctrico para que cargue por la noche, cuando el resto de la casa consume poco.
- Pide los datos de tu máxima demanda: muchas distribuidoras muestran en su portal la potencia máxima que has alcanzado. Si ese valor está muy por debajo de lo que pagas, puedes bajar.
Antes de cambiar la potencia
Cambiar la potencia contratada se hace a través de tu comercializadora. Reducirla suele ser sencillo; aumentarla puede tener trámites o costes según el caso y la instalación. Pregunta antes de pedirlo. Si vas a cambiar mucho (por ejemplo, para instalar aerotermia o un punto de carga), consulta con un instalador autorizado, que verificará también que tu instalación interior soporta la nueva potencia.
Esta guía es orientativa y no sustituye el asesoramiento de un instalador o de tu comercializadora.
Preguntas frecuentes
¿Puedo contratar una potencia distinta en horas punta y en horas valle?
Sí. En la tarifa 2.0TD hay dos periodos de potencia: uno para punta y llano y otro para valle, y la potencia del periodo valle puede ser inferior. Solo compensa si de noche y en fines de semana necesitas claramente menos potencia.
¿Cuánto cuesta cada kW de potencia contratada?
Es un coste fijo que se paga aunque no consumas. Suele situarse del orden de decenas de euros por kW y año, pero varía según la comercializadora y los peajes vigentes. Mira el precio en €/kW·día de tu factura y multiplica por 365.
Esta guía es informativa y orientativa: los precios, la normativa y las condiciones cambian. Comprueba siempre los datos con tu factura, tu comercializadora o un profesional. Cómo elaboramos los contenidos: metodología.